¿Por qué la reputación es un valor fundamental para una compañía?

Que la reputación es importante es algo que nadie pone en duda. Pero lo cierto es que en, demasiadas, ocasiones las compañías no son conscientes de hasta qué punto ésta determinará el éxito o el fracaso de su negocio.

office-1574717_1920

Hay estudios que confirman que la reputación de una empresa influye de manera directa sobre la decisión de compra del consumidor y, como era de esperar, también afecta a la hora de invertir, o no, en una compañía. Porque, ¿quién invertiría su dinero y tiempo en una empresa que cuando aparece en los medios de comunicación es por motivos negativos?

La comunicación de crisis es un elemento fundamental que siempre debemos tener en cuenta, pero para mantener y proteger nuestra reputación corporativa hay que trabajar en ella desde mucho antes de que sea necesario recurrir a un plan de crisis.

Para tener una buena reputación, como empresa hay que hacer las cosas bien y saber contarlas de la forma correcta a los interlocutores adecuados. Por esta razón, es imprescindible conocer y entender a nuestros stakeholders, para adaptar nuestra comunicación a sus intereses.

En este punto, es esencial tener en cuenta que nuestros grupos de interés no se reducen solo a clientes e inversores. Los periodistas, organizaciones y órganos de gobierno también son agentes clave, ya que, aunque a veces no lo tengamos en cuenta, también ejercen de influencers frente a nuestros clientes.

Desde la perspectiva de la comunicación, adaptarnos a los intereses y necesidades informativas de los periodistas genera de forma automática credibilidad y, por consiguiente, reputación. Si nosotros somos capaces de hacer entender a los medios quiénes somos, qué hacemos y cuál es nuestra filosofía, si llega a darse una crisis, contarán con nosotros como principal fuente de información.

La cuestión que, por lo tanto, deberíamos plantearnos a la hora de crear cualquier estrategia de comunicación corporativa es cómo construir y mantener una reputación positiva de nuestra organización.


La reputación se ha convertido en un activo estratégico para las empresas

CorporateReputation 014

La reputación corporativa conduce a la excelencia

El pasado jueves 19 de septiembre asistimos a la presentación del libro Reputación Corporativa organizado en la sede de ICADE Comillas – Madrid. El acto contó la participación de José Luis González-Besada, Presidente de Corporate Excellence – Centre for Reputation Leadership (@Ce4reputation), los autores del libro Ángel Alloza, Enrique Carreras y Ana Carreras;  y con Carlos Salas, director de La Información.es, que se encargó de moderar el encuentro.

Se abrió la mesa y lo primero que escuchamos fueron las siguientes palabras mágicas: “Si deseamos obtener ventajas competitivas, empecemos por ganarnos el respeto de los stakeholders”.

Teniendo en cuenta el momento en que nos encontramos, donde los números bailan de forma indecorosa por los  “despachos”, escuchar que el “el futuro sostenible de las empresas pasa por ser líderes en reputación” no debió de dejar a nadie impertérrito.

Que ahora lo llamemos Excelencia o Reputación Corporativa es lo de menos, lo importante es que, por fin,  la gestión de los intangibles corporativos adquiere el valor  que siempre le perteneció y que nunca debió perder.

El libro en cuestión destaca la importancia de los stakeholders/grupos de interés, muestra la evolución de la reputación corporativa, el concepto “científico” de reputación, los marcos teóricos y las métricas necesarias.

Lo que nos queda claro después de escuchar a estos magníficos ponentes es que cuando la reputación (positiva) aumenta, se desencadenan determinadas actitudes favorables de los stakeholders y la cadena de valor se pone en funcionamiento. No solo hemos de conseguir experiencias  directas de los usuarios a través de las marcas y la reputación corporativa, sino lograr generar actitudes que son las que perduran en el tiempo. Las conductas desencadenan actitudes y éstas pueden generar un beneficio económico.

La reputación tiene ese poder de impactar en la creación de valor, basándose en los pilares que destaca el libro, eso sí sin pasar por alto, tal y como hace  hincapié uno de los ponentes, en el acto en sí de comunicarlo. No hay que olvidar el refrán “no solo hay que ser sino también parecer”.

Podéis descargaros de manera gratuita el primer capítulo online, aunque es muy recomendable tener un ejemplar por la profundidad con la que han tratado el tema y como manual de ayuda para todos los que estamos en comunicación y marketing, sin olvidar a los empresarios que son los primeros que han de entender que la reputación no es una moda sino una necesidad. No es un gasto, es una inversión.

Si queremos que las compañías y las marcas no solo subsistan sino que destaquen y tengan ventajas competitivas, es importante que haya un excelente asesoramiento por parte de las agencias de comunicación, que entienden la Reputación Corporativa como un concepto estratégico y generador de valor para las compañías.

Os dejamos algunos links interesantes para que podáis ahondar en este apasionante tema:

  1. Alinear para ganar: cómo vincular a todos los grupos de interés para conseguir la excelencia empresarial
  2. La reputación corporativa
  3. Blog de reputación corporativa
  4. Los tweets del evento

Gracias por leernos!